Desde el anuncio de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sobre la elaboración un nuevo himnario, tuve gran expectativa por los resultados de este proyecto. Ahora que ya se ha publicado el primer adelanto de 13 himnos, los comentarios han sido muchos y de todos los pareceres. Personalmente, debo adelantar que me encuentro fascinado por los nuevos himnos y espero tener pronto la oportunidad de cantarlos en diversas ocasiones. Deseo en estas líneas compartir algunos pensamientos en torno a estos nuevos himnos.

El «himnario rojo”

Mientras investigaba sobre la historia de la Iglesia en Perú, he visto como algunos hermanos guardaban unos ejemplares de selecciones de himnos: unos pequeños folletos que solían usar cuando se unieron a la Iglesia en las décadas de 1960 y 1970. En mi familia, que se unieron a la iglesia en la década de 1970, aún se conserva uno de estos pequeños folletos titulados Selección de himnos, así como el himnario Himnos de Sion, que usaban conjuntamente y se han convertido en grandes tesoros para mí. Sin embargo, yo sé que es de los más recordados por la membresía hispanoamericana el himnario titulado Himnos de Sion o comúnmente llamado “el himnario rojo”, que contaba con 252 himnos; aunque en mi familia también se conserva una edición de Himnos de Sion con tapa azul, que en el prefacio indica:

«[…] Con el fin de satisfacer la necesidad que había en las misiones de habla española de una colección comprensiva de himnos y de otras canciones apropiadas para el uso de la iglesia, se ha preparado esta obra. Reemplaza los primeros himnarios en español que se prepararon bajo la dirección del élder Rey L. Pratt, e incluye todo lo que aparece en ellos».

Esta referencia a los primeros himnos en español creo que puede dar una línea de investigación sobre los himnarios de la iglesia en español. Últimamente, he visto frecuentes referencias a los himnarios y sus fechas de publicación en inglés, en contraste con una ausencia sobre los himnarios en español. Sin embargo, tras el cambio de himnario se echan de menos La voz del clarín (#51), Haces falta en nuestra mutual (#53), La canción de los Redimidos (#62), ¡Oh montañas alabad! (#67), entre otros.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. (1942). Himnos de Sion (1981st ed.). Editorial Deseret S.C.

Cambio de himnario en 1992

Algunos recuerdos que he podido escuchar de mis padres y miembros de la Iglesia de mi ciudad respecto al cambio de himnario en 1992, es que, aunque ellos sabían que había un nuevo himnario en inglés, este no llegó tan rápido en español como hubiesen querido y, aunque el cambio fue un tanto repentino para algunos, no sintieron muy chocante el proceso de un himnario a otro, ya que aún se mantenían algunos himnos en el nuevo himnario de 1992. De todas maneras, no tuvieron tantos años para aprender los nuevos himnos como nosotros.

Reflexiones sobre algunos de los himnos nuevos

En este nuevo himnario que la Iglesia está elaborando y ha publicado el primer adelanto, el himno Fuente de mis bendiciones, fue seguramente de los más esperados. El cambio en la armonía ha sido reconocido por varios miembros en redes sociales como un tributo al popular arreglo de Mack Wilberg. En lo personal, he escuchado y cantado muchas veces el arreglo de Wilberg, lo cual hace que me sienta muy familiarizado con la construcción armónica que este nuevo himno aparentemente hace referencia. Además, creo que tener una versión propia de la iglesia le agrega un toque personal de uno de los himnos favoritos de la membresía. Sé que algunos miembros de la iglesia, con amplios conocimientos de música y un tanto puristas en lo musical, prefieren las versiones tradicionales de este himno, dada la larga tradición musical y cultural que representan. Sin embargo, en lo personal me emociona esta nueva versión.

En una estadística presentada por Joey Stanley, se recoge que el himno Fuente de mis bendiciones fue el más cantado el primer domingo despues de la publicación de los nuevos himnos.

Nuevos himnos que se cantaron el 2 de junio de 2024
Basado en los barrios que cantaron nuevos himnos.
Himno nuevoBarrios
(de un total de 87)
Porcentaje
Fuente de mis bendiciones (1001)4370,5 %
Reina paz en mi ser (1003)711,5 %
Andaré con Cristo (1004)34,9 %
En Ti pensamos (1007)23,3 %
Agua viva, pan de vida (1008)23,3 %
Getsemaní (1009)23,3 %
Él cuida de las aves (1005)23,3 %
Cuando vuelva el Salvador (1002)00,0 %
En tu corazón entona una canción (1006)00,0 %
Gloria al día de redención (1201)00,0 %
El divino Jesús nació (1202)00,0 %
¿Que niño es este? (1203)00,0 %
Estrella de luz (1204)00,0 %
Fuente: Stanley, Joey (2024), “The first Sunday with new hymns!”.

Otro himno que me emociona mucho que esté en esta primera entrega es Reina paz en mi ser, titulado en inglés It Is Well With My Soul. Estoy seguro de que no soy el único que ya estaba enamorado de este maravilloso himno interpretado por el Coro del Tabernáculo de la Manzana del Templo. Tener la oportunidad de cantar este himno en español me trae mucha felicidad. Sé que las críticas, al igual que con el himno mencionado anteriormente, señalan algunos cambios en la armonía. Sin embargo, mi opinión sigue siendo la misma: me encanta tener una versión propia en la Iglesia.

Por otro lado, un himno que ha merecido muchos comentarios y recomendaciones en redes sociales es Getsemaní. En esta nueva entrega se menciona que «se incluirán himnos y canciones para niños, los cuales se pueden utilizar en el hogar, en la reunión sacramental y en otras reuniones de la Iglesia», por lo que entiendo que este himno está incluido dentro de esta descripción que se da para el uso inclusive en la Iglesia. No puedo dejar de pensar, en clave de humor, lo complejo que será enseñar a los miembros que no han recibido instrucción musical (que son una gran mayoría en la unidad a la que asisto) lo que es un “D. S. al Coda”.

Captura de pantalla del himno «Getsemaní».

Es también inevitable no reflexionar sobre la letra de este himno y la importancia que tiene para nosotros la expiación. Mientras pensaba en este himno recordé una investigación realizada por John Hilton, Emily Hyde y Megan Cutler sobre el uso de la representación del Calvario y el Getsemaní en los himnos. En su investigación analizan los himnarios de 1835, 1840, 1841 y 1985 (en inglés), y encuentran que:

“…aunque aproximadamente el 16 por ciento de los himnos de los cuatro himnarios que analizamos hablan de la crucifixión de Cristo, menos del 1 por ciento hace referencia a Getsemaní. Esto pone de relieve una discrepancia entre lo que enseñan los himnos y lo que muchos miembros de la Iglesia parecen creer” (p. 116).

Himnos relacionados con el Calvario o Getsemaní por himnario (en inglés)
 1835184018411985Total
Himnos totales 90 271 304 341 1 006 
Total de himnos que mencionan la crucifixión 1644 56 40 156 
Porcentaje de himnos que mencionan la crucifixión 17,8 % 16,2 % 18,4 % 11,7 % 15,5 % 
Total de himnos que mencionan Getsemaní 
Porcentaje de himnos que mencionan Getsemaní 0 % 0 % 0,7 % 1,2 % 0,6 % 
Fuente: John Hilton, Emily K. Hyde, Megan Cutler; An Atoning Priority in the Hymns of Calvary and Gethsemane. Journal of Mormon History 1 July 2022; 48 (3): 110–133.

En su investigación, señalan que “existe una desconexión entre lo que los himnos enseñan y enfatizan con respecto a la expiación del Salvador y lo que muchos miembros de la iglesia suelen creer” (p. 111). Además, citando la investigación de Hilton III, Sweat y Stratford en la que se preguntó a 992 miembros de la Iglesia “¿Dónde expió Jesucristo nuestros pecados?”, tuvieron como resultados que un 55 % respondió sobre los acontecimientos del huerto de Getsemaní y el 42 % incluyó el Getsemaní y el Calvario. Estos resultados van en relación con otra investigación que citan, en la que se encuestó a 792 miembros preguntándoseles “¿Dónde diría usted que tuvo lugar principalmente la expiación de Cristo? (a) En el Huerto de Getsemaní, (b) En la Cruz del Calvario, o (c) Igualmente en Getsemaní y el Calvario”, y tuvieron como resultado que el 58% de los encuestados eligieron solamente el Getsemaní, y concluyen que “los santos de los últimos días se centran en Getsemaní como el lugar central de la expiación de los pecados de Cristo”.

La investigación continúa analizando que, a pesar de la mayoritaria referencia al calvario y la cruz en las escrituras y enseñanzas de los primeros líderes de la Iglesia, incluidos los escritos y sermones de José Smith, la perspectiva de los miembros de la Iglesia se inclina por dar un lugar preponderante al Getsemaní. Sin embargo, identifican que “el poderoso lenguaje descriptivo utilizado por James E. Talmage en Jesús el Cristo, [es lo que] probablemente jugo un papel en el creciente énfasis en Getsemaní” (p. 113). Además de algunas influyentes citas de Joseph Fielding Smith, que fueron seguidas de una creciente enseñanzas de los lideres que enfatizaban más el Getsemaní, creando así una perspectiva entre los miembros que otorgan un mayor significado soteriológico al Getsemaní que a la cruz del calvario.

En vista de que los himnos “muchas veces son en sí un elocuente sermón» y que «[nuestro himnario debe tener] un lugar prominente en nuestros hogares junto con las Escrituras y otros libros religioso”, me pregunto si ¿Acaso esta primera entrega de himnos nos está ofreciendo una visión más clara sobre la tónica en la enseñanza de la expiación que se presentará en el nuevo himnario y que reflejará las perspectivas de la mayoría de los miembros?

Por otro lado, uno de los himnos del himnario de 1992 que frecuentemente me ha acompañado en momentos de aflicción es Conmigo quédate, Señor. Hoy estoy feliz de disfrutar y encontrar fortaleza con la misma intensidad en el nuevo himno Él cuida de las aves; en su letra tan poderosa encuentro la esperanza y la fortaleza que tanto necesito en estos días. En un mundo lleno de aflicción donde la ansiedad y la depresión son tan frecuentes, este himno trae mucha paz. Puedo decir que, de los nuevos himnos, y que francamente no esperaba, este es uno de mis favoritos.

Finalmente, Estrella de luz es el himno que tiene un ritmo distintivo entre los otros himnos, más cercano a una habanera o un tango, lo que le brinda un toque de frescura entre estos nuevos himnos. Como miembro iberoamericano de la iglesia, encontrar ritmos diferentes a los tradicionales norteamericanos o europeos me hace sentir la armonía que siempre debe prevalecer en la multiculturalidad existente en una iglesia mundial. No me incomodan los himnos tradicionales; todo lo contrario, he crecido escuchando los himnos de la iglesia y las maravillosas interpretaciones del Coro del Tabernáculo. Además, soy un amante de la música clásica y barroca, por lo que estos ritmos “tradicionales” me hacen sentir como en casa. Sin embargo, tener poco a poco himnos que representen otras culturas es algo que me emociona. Creo que muchos corazones de diversas culturas vibrarán armoniosamente con himnos con los que se identifiquen en letras y ritmos, aunque tal vez solo sea un guiño a su cultura.

Todo esto solo me hace estar expectante de las futuras entregas del nuevo himnario.